AMOR AL ATARDECER Relato
Anoche, cuando volvía a casa después de recitar El tren expreso de Ramón de Campoamor junto al grupo poético Amarilis, vi en el Parque de Canalejas esta imagen que llamó mi atención y que ahora comparto.
Bendita ilusión me dije cuando vi el panorama. Son dos seres, animalillos, plantas o qué sé yo, que bajo la luna creciente y a la sombra de una linda palmera, parecen que se aman.
Están sus rostros tan cercanos que desconozco si se han besado o están a punto de hacerlo. No sé quiénes son. Por sus siluetas e imágenes sólo puedo deducir que están tan juntos y bajo la linda luna que seguro se estarán animando a acercarse un poco más y compartir sus respiraciones.
La imaginación de un escritor y poeta siempre vuela muy alto y ve aquello que quizá para otros pueda pasar desapercibido.
Tienen las manos, o tallos, entrelazados. Ese amor que mantienen dará sus frutos algún día. Ellos, con sencillez, tan sólo se acercan para besarse y amarse. Así es la vida. El contacto lleno de paz y armonía siempre invita a algo más, quizá al amor…
Yo ante tal belleza no he podido resistirme. Los observo con dulzura, cierro los ojos y veo que hay una gran energía entre ellos. Han crecido juntos y esa proximidad acompañada por la brisa marina, la palmera y la bella luna que pronto estará completamente iluminada les provoca el romanticismo que sienten y sus amores son más ardientes.
Me acercaré a verlos cuando la luna esté completa y ellos en su cúspide amorosa estén el uno rozando al otro en un momento de amor desenfrenado.
Mi cámara procurará captar esas imágenes de vuestro amor consensuado y experimentado.
Felicidades, el amor no tiene barreras cuando dos seres se acercan y se susurran palabras llenas de ternura, cariño e incluso pasión si el viento viene y los achucha un poco rozando sensualmente sus hojas circundantes.
Os deseo queridos amigos un amor profundo y que sea bendecido por los pajarillos que se acercan a saludaros, por el cielo azul que os cobija de día y las estrellas cada anochecer, bajo la luna que os acaricia con su luz y por el mismo Dios que os ha creado.
Hasta siempre amigos. Os amo a todos: a vosotros dos, a la palmera y a la luna creciente.
María Teresa Rodríguez Cabrera
Poeta Generacional
Literata Consejera
Generación del 23 Parnaso Siglo XXI
Alicante 29-5-2026
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